A principios de los años 50, el Sr. José Aray Marín, adquiere varias propiedades en la Provincia del Guayas, en las riberas del Río Macul, entonces funda la Empresa Aray & Sons S.A. Con mucho éxito emprende diversos cultivos de banano, café y cacao, luego de unos años, entabla amistad con el Sr. Guillermo de la Portilla, de nacionalidad cubana, quien para ese entonces, se encontraba ya cultivando tabaco de variedad Cubano y Sumatra en la Hacienda Casjuca, junto con la Familia Graftman de nacionalidad holandesa; luego de mucho años esta propiedad pasa a manos de la Familia Perez, quienes son los actuales propietarios.

El Sr. De la Portilla encuentra en la Hacienda Paulina de Don Pepe Aray, el clima, suelo y luminosidad perfecta para el cultivo de la tan apreciada capa, por lo tanto, convenció a Don Pepe, y luego de montar la infraestructura adecuada se empezó con la complicada siembra de este noble tabaco. Para entonces en este país se encontraba también la firma "American Tobacco Co.", que sembraba en aquel entonces la variedad Connecticut 711, de tabaco Candela; al mando de esta operación se encontraba Don Luis Pedreira, quien luego de algunos años vendió esta propiedad a los actuales propietarios, la Familia Oliva. En aquellas epocas se sembraba basicamente semillas cubanas, luego Sumatra, Camerún y Connecticut. Actualmente continuamos con Sumatra, y otras variedades en menor escala, como son el Connecticut, Habana 2000 y algo de Criollo 98 para capotes y tripas. Con los años se han adquirido nuevas propiedades con características diferentes en cuanto a temperatura, clima y luminosidad, justamente para otorgarle a nuestros cultivos características diferentes que dan como resultado hojas de varios colores y texturas con la finalidad de poder servir de la mejor forma a nuestros clientes.